Una oposición es uno de los retos más difíciles al que os enfrentareis a lo largo de vuestra vida, es un camino lleno de incertidumbres, dudas, frustraciones y altibajos que solo aquellos dispuestos a luchar por lo que dicte su corazón se atreven a emprender.

Desde mi perspectiva como entrenador he podido observar algunas conductas que os facilitarán alcanzar al éxito:

1_ Organízate, otorga el tiempo a la preparación física y teórica de forma equitativa y proponte objetivos reales. De nada vale sentarte 10 horas seguidas mirando unos folios si solo eres capaz de aprovechar 5 horas. Pero esto va más allá que la simple pérdida de tiempo, ya que rendir por debajo de tus objetivos también produce frustración, falta de motivación e incluso en algunos casos, abandono de la oposición. Por el contrario, el tiempo rendido o efectivo os motivará, os proporcionará una sensación de placer que os ‘enganchará’ a la oposición. Es preferible hacer descansos y dedicarlos a otras labores que quedarte frente los apuntes sin rendir .

2_ Igualmente, la mayoría de vosotros dedicáis una inmensa cantidad de horas a preparar la prueba teórica, a la que muchísimos (casi la mitad en CNP) no llegáis a tener la oportunidad de presentaros. Es una verdadera pena que después de tantas horas de esfuerzo ni siquiera podáis ser evaluados. En muchos casos es debido a que pensáis que la preparación física es más fácil y por ende hay que dedicarle menos tiempo. Esto es un gran error, las pruebas físicas son realmente exigentes y en el caso de las del CNP, además es INDISPENSABLE aprobarlas para poder presentaros a la prueba teórica.

Para la superación exitosa de estas pruebas es necesario una preparación muy específica y prolongada en el tiempo, donde debes realizar tareas a diario como correr, trabajar la fuerza, estirar y realizar los descansos físicos adecuados por lo que su preparación debe ser una PRIORIDAD desde el mismo momento que decidas opositar.

Por estas dos razones y por muchos más beneficios que reporte el deporte sobre el cerebro y su capacidad cognitiva es ideal compaginar diariamente la preparación de las pruebas físicas y las pruebas teóricas.

3_ Por último, transmitiros que es necesario al menos 9 meses de entrenamiento para superar estas pruebas. Algunos sois demasiados optimistas acerca del tiempo de preparación y cuando la prueba se acerca os arrepentís, sed objetivos. Y esto solo en los mejores casos, en otros, donde el alumno/a no está familiarizado con el deporte hablamos de períodos superiores a uno o dos años. Algunas personas comienzan a priorizar en las pruebas físicas a partir de abril o mayo, ¡incluso Junio! Esta forma de preparación suele provocar un gran estrés sobre los alumnos ya que ven que no llegan a las marcas que realizan sus compañeros y que se encuentran muy lejos del aprobado. Todo este estrés adicional añadido a la falta de acondicionamiento físico previo aumenta exponencialmente el riesgo de lesiones al que se exponen estos alumnos/as. Aun así, hay excepciones que debido a su buen a disposición genética u otros factores consiguen rendir a un buen nivel y esquivar las lesiones, aunque no alcanzan las marcas requeridas. Cuatro meses es un tiempo muy limitado, los entrenadores optimizamos los entrenamientos no hacemos magia. La falta de comprensión sobre las exigencias de una preparación física de este calibre junto con la concepción surrealista de las propias habilidades del alumno/a, desembocan en gran frustración y, en algunos casos, en abandono de la posición.

Pero ¡OJO! Cumplir todos estos consejos no te asegurará aprobar, sino que será tu IMPLICACIÓN, DISCIPLINA y CONSTANCIA las garantías de tu aprobado.